Un apoyo durante la pandemia

En Vending Lardero, sabemos que la capacidad de adaptación es lo que define a las empresas comprometidas con sus clientes. Echando la vista atrás a momentos complejos como el cierre de la hostelería en noviembre de 2020, recordamos cómo nuestras máquinas se convirtieron en un recurso fundamental para muchos riojanos.

En aquel periodo, cuando disfrutar de un café fuera de casa parecía casi imposible, desde Vending Lardero asumimos el reto. En apenas dos semanas, logramos instalar más de 70 máquinas expendedoras en puntos estratégicos de Logroño, incluyendo el Ayuntamiento, el centro comercial Parque Rioja y Merca Rioja, e incluso en panaderías locales que buscaban ofrecer ese servicio esencial a sus vecinos.

Adaptabilidad y compromiso, nuestra seña de identidad

Como comentaba nuestro gerente, Fernando Elguea, durante aquellos meses de incertidumbre: «El sector del vending tiene mucha cintura y nos adaptamos a cualquier situación».

Nuestra prioridad siempre ha sido y será el servicio, por eso durante aquella etapa nos aseguramos de que cada instalación cumpliera con todas las recomendaciones de higiene y seguridad vigentes. Además, reforzamos nuestra capacidad operativa para garantizar:

  • Rapidez de instalación: Capaces de montar nuevas máquinas en solo 24 horas.

  • Mantenimiento ágil: Con tiempos de respuesta de apenas 30 minutos ante cualquier incidencia.

  • Cercanía: Manteniendo nuestro equipo de 13 trabajadores a pleno rendimiento para que nadie se quedara sin su pausa necesaria.

Siempre a tu disposición

Desde aquel entonces, nuestro compromiso sigue intacto. Ya sea en situaciones de normalidad o en contextos de máxima necesidad, en Vending Lardero nos esforzamos por estar presentes donde nos solicitan, ofreciendo siempre la mejor calidad y un trato humano y profesional.

Nos sentimos orgullosos de haber podido aportar nuestro granito de arena, incluso realizando donaciones de máquinas en centros como el Hospital San Pedro, y seguimos trabajando cada día con la misma ilusión y responsabilidad.

 

Vending Lardero durante la pandemia